Ciencia & Tecno

Varios instagramers se enfermaron tras bañarse en las aguas turquesas del monte Neme, “el Chernóbil gallego”

23/07/2019

Varios instagramers se enfermaron tras bañarse en las aguas turquesas del monte Neme, “el Chernóbil gallego”

El monte Neme, en Galicia, se ha convertido en los últimos años en la estrella de las cuentas de Instagram de varios influencers (españoles y no). Sin embargo, su belleza viene con truco: el agua es de un color turquesa intenso debido a que trae químicos de una antigua mina de wolframio situada en la comarca de Carballo (A Coruña) y, aunque linda, puede traer complicaciones.

Sin embargo, algunos instragramers imprudentes se han bañado en sus aguas verdes para conseguir la selfie perfecta, y más de uno ha tenido que ser hospitalizado por daños en la piel y en el sistema digestivo tras tragar sus aguas turquesa. Una de las ellas, Uxía, tras sufrir una reacción alérgica durante dos semanas aseguraba que lo había pasado”un poco mal, sí, pero la foto lo valía”, según  le dijo a la emisora coruñesa Cadena Cope.

Otra ‘instagramer’ explicó que se dio un chapuzón en la balsa de wolframio porque “era muy bonita” y “no vieron ningún cartel” que prohibiera el baño: “Estuvimos con vómitos y ronchones en la piel… incluso ella fue al médico, estuvimos dos semanas muy fastidiados, pero luego se fue por completo”, explicó en Instagram.

¿Cuáles son las consecuencias que podemos esperar si nos bañamos en una balsa de wolframio como la del monte Neme? El doctor Manuel Ferreiro, del servicio de urgencias del Hospital Universitario de Coruña (CHUAC), explicó: “Si nos bañamos puntualmente lo más probable son problemas oculares e irritativos, irritación de las mucosas oculares e irritaciones cutáneas. Si es de una manera prolongada e ingerimos algo de agua, fundamentalmente trastornos digestivos, vómitos y posteriormente diarrea. Si es un baño corto no sería grave”.

La culpa no es del chancho…

La extracción de wolframio del monte Neme comenzó en la I Guerra Mundial, pero fue durante la IIGM cuando alcanzó su cénit. Hitler pidió a Franco (“exigió”, sería el término más apropiado) la extracción de este material, que solo se podía encontrar en Galicia, Portugal, León y Cáceres en aquel momento.

Y, en parte, la Xunta de Galicia tiene la culpa de la peregrinación de ‘influencers’ hacia el monte Neme. En 2017, alguien en Turgalicia tuvo la feliz idea de hacer un anuncio en el que promocionaban el entorno tóxico del monte Neme dentro de la campaña ‘Dáme Galicia’. La campaña tuvo que ser eliminada y el organismo turístico tuvo que pedir perdón, tras admitir que “no funcionaron adecuadamente los filtros”.